
Espiritualidad
«La base de todo verdadero desarrollo espiritual es una vida en armonía con las leyes de la naturaleza y la razón. «
Rudolf Steiner
¿Qué es la espiritualidad?
Es un camino para reconectar con el amor incondicional, con tu luz interior y con la divinidad de tu alma a través del autoconocimiento y de la integración de las experiencias vividas. Porque lo espiritual está en la materia.
¿Cómo puedes iniciar el camino de la espiritualidad?
Reconectando con tu divinidad, tu alma, ella sabe que necesitas aprender para evolucionar.
Iniciar un camino de autoconocimiento. Estar en un estado de autoobservación para darte cuenta como eres y cómo te relacionas contigo, con otras personas y con el mundo.
Vivir el momento presente, el aqui y el ahora.
Asumir la responsabilidad de tu vida. Tus pensamientos y acciones crean tus vivencias. Eres la causante de tus experiencias de vida, no la victima.
Ver a tus experiencias de vida y vivencias con otras personas como oportunidades para aprender y crecer.
¿Para qué vivir en la espiritualidad?
Para vivir en via real, es decir vivir con plena consciencia.
La via real es la via de los yoguis, es un camino espiritual que nos lleva a alcanzar el vivir con plena consciencia. Se llega a través de un trabajo interno en relación a las vivencias que experimentamos, superando la dualidad de los conflictos internos, integrando lo masculino y lo femenino, equilibradondo nuestro ser y nuestro hacer, integrando una comprensión profunda de la verdadera naturaleza humana.
Cuando estamos en via real somos plenamente consciente de lo que nos sucede vivimos en el aqui y en el ahora y dejamos que la vida fluya incluidas las emociones porque sabemos en nuestro interior que todo es perfecto tal y como es, la conciencia se expande y nos sentimos unidos al todo.
¿Qué necesitas saber para vivir espiritualmente?
1–Eres un alma con un propósito encarnada en un cuerpo físico. Eres energía.
2–Tienes una misión de vida para compartir con la humanidad.
3–Conocerte a ti misma/o ¿qué creencias tienes? ¿Qué conflictos? Necesitas sanar tu niña/o interior, tu herida materna y tu herida paterna. Autoconocimiento.
4–Las situaciones que vives con otras personas son vivencias que te sirven para aprender una serie de cualidades o virtudes que tu alma anhela integrar para evolucionar.
5–Los traumas y karma de vidas anteriores condicionan y bloquean tu vida actual y necesitas sanarla.
6–Debido a pactos de amor con tus ancestros necesitas sanar heridas que ellos vivieron y que bloquean tu vida.
7–¿Sabes que la enfermedad surge del conflicto que tienes contigo y con tu alma?

1-Eres un alma con un propósito encarnada en un cuerpo físico. Eres energía.
Existe un pacto de Amor o una Alianza entre nuestro cuerpo, nuestro ego y nuestra alma. El cuerpo es el medio en el cual encarna el alma y el ego o personalidad ayuda a evolucionar al alma.
Alma
El propósito principal del alma es individual, es evolucionar integrando el Amor Incondicional hacia nosotros mismos y después hacia los demás, porque no podemos dar lo que no tenemos.
Otros propósitos serian por ejemplo aprender a poner límites a los demás, sanar los miedos, la culpa, ser honestos es decir que exista coherencia en el pensar, sentir, hablar y hacer, aprender a compartir, a equilibrar el dar y el recibir, a ser bondadosos, equilibrar nuestro femenino y masculino, aprender a ser compasivos, a tener fuerza de voluntad para decir no.
Tu alma es la que elabora antes de encarnar el guión de tu camino en la tierra, tu plan evolutivo de vida.
Tu alma elige a tus padres para vivir aquéllo que necesitas integrar y que suelen ser los aprendizajes que quedaron pendiente de vidas anteriores
Realiza Pactos de Amor con otras almas para que sean tus espejos y puedas conocerte, y para que tengas una serie de vivencias que te van a hacer crecer y evolucionar.
Tu alma también pacta aquéllas situaciones que tienes que experimentar para ayudarte a trascender el karma que acumulas de otras vidas.
Espíritu
El espiritu era representado en las tradiciones antiguas con una paloma o con una lengua, y significaba el aliento de vida.
El espíritu es la voluntad que busca por medio de un alma vivir experiencias en un cuerpo físico.
El espíritu es el hilo conductor que une al ego, al alma y al cuerpo físico. Vendría a ser el integrador entre nuestro cuerpo físico y nuestra alma.

Personalidad o ego
Nuestra personalidad es la que no ayuda a integrar todos los aprendizajes para evolucionar. No se debe matar al ego sino alinearlo con nuestra alma.
2-Tienes una misión de vida para compartir con la humanidad.
La misión de vida es compartir con otras personas aquéllas cualidades o dones que tenemos. Todos tenemos una misión en la vida para compartir con la humanidad.
Por ejemplo un cocinero tiene la misión de deleitar con sus comidas a otras personas. Un humorista hacer reir a otras personas. Una madre cuidar y educar a sus hijos. Un músico, un profesor de yoga…
3-Conocerte a ti misma/o ¿Qué creencias tienes? ¿qué conflictos tienes? Necesitas sanar tu niña/o interior, tu herida materna y tu herida paterna.
¿Cómo te relacionas contigo, con los demás y con el mundo? ¿desde el amor, desde la rabia, desde el miedo?
¿Te responsabilizas de tu vida, o buscas siempre culpables de lo que te ocurre o te pones en situación de victima.?
¿Qué creencias limitantes, patrones y programas tienes?
¿cuáles son las máscaras y los mecanismos de defensa creaste de pequeño para protegerte?
¿Te aceptas tal como eres?
Tu autoconocimiento te ayudará a conocerte y a conocer la herida de tu niña interior, tu herida materna, y tu herida paterna, aquéllo que necesitaste de pequeña/o y que no te dieron tus padres.
4-¿Para qué las personas que nos rodean son nuestros espejos?
Si tuvieramos esta visión entenderiamos porqué tenemos a nuestro alrededor las personas con las que nos ha tocado vivir, con las que a menudo entramos en conflicto. Tomariamos consciencia que todas estas personas que se cruzan en nuestro camino de vida son espejos donde nos reflejamos, con el objetivo de conocernos a nosotros mismos y veriamos a las personas que nos rodean como un regalo y no como un castigo.
¿Para qué vivimos una serie de situaciones?
Para aprender y evolucionar.
Todas las experiencias de vida que tenemos forman parte de nuestro aprendizaje y de una serie de valores o virtudes que debemos integrar porque sino se nos va a repetir la misma situación una y otra vez hasta que la integremos. Cuando integramos estas experiencias vividas evolucionamos espiritualmente.
Por ejemplo si de pequeños por nuestras vivencias y creencias tenemos una falta de autoestima, vamos a tener una serie de experiencias durante nuestra vida que nos van a hacer trabajar ese aspecto de nosotros mismos para empoderarnos y para integrar ese aprendizaje en nuestra alma. Otros tipos de aprendizaje serian el amor a nosotros mismos, la intolerancia, los desapegos, la paciencia, los miedos, nuestra individualidad, los limites.
Las situaciones que vives con otras personas son vivencias que te sirven para aprender una serie de cualidades o virtudes que tu alma anhela integrar.
Al entender y darnos cuenta del fundamento de nuestras relaciones y vivencias entraríamos en la comprensión de nuestras situaciones y nuestro sufrimiento disminuiría porque todo tendría un sentido más definido. Nuestro camino evolutivo seria más fácil de entender y de integrar. La felicidad seria más fácil de alcanzarla.
Vivir de forma espiritual es entender para qué nos están pasando una serie de situaciones y que tipo de aprendizaje debemos integrar.
5-Los traumas y karma de vidas anteriores condicionan y bloquean tu vida actual y necesitas sanarla
Los traumas no resueltos o asuntos inconclusos de esta vida y de vidas anteriores bloquean nuestra vida. Hasta que no la sanemos esas situaciones vividas en el pasado y nos liberemos no sentiremos paz en nuestro interior. Necesitamos revivir la situación y darnos cuenta que necesitamos aprender.
El karma lo creamos nosotras/os. Muchas de las vivencias que experimentamos son para liberar karma de esta vida y de otras vidas, porque todas nuestros pensamientos y acciones están sujetos a la ley de la causa y efecto. Toda acción tiene una consecuencia. Nosotros somos los que creamos nuestro futuro con nuestras acciones. Somos cocreadores de nuestra propia realidad.
6-Debido a pactos de amor con tus ancestros necesitas sanar situaciones que ellos vivieron y que bloquean tu vida..
Muchas veces antes de encarnar realizamos pactos con nuestros ancestros. Nos comprometemos a sanar heridas de nuestro linaje familiar que se van heredando de generación en generación.
Se reproducen los bloqueos en nuestra vida que tienen relación con nuestros antepasados y hasta que no liberemos esas cargas transgeneracionales nosotros no nos liberaremos.
7-¿Cómo se origina la enfermedad?
La homeostasis es la capacidad que tiene nuestro organismo de reequilibrarse o autorregularse de forma automática para gozar de buena salud. Esta homeostasis se da cuando no hay elementos de estrés que lo desequilibren.
Está comprobado científicamente que es el estrés mental, emocional o físico es el factor que condiciona la aparición de las enfermedades.
Nuestros pensamientos con conflictos internos y emociones de baja vibración nos generan estrés mental, emocional y físico.
Cuando sentimos rabia, miedo, culpa o cualquier otra emoción de baja densidad o cuando nos ocurre un hecho traumático en nuestra vida, la emoción que sentimos en ese momento queda registrada en nuestro cuerpo energético a través de los chakras que se comunican con nuestros campos sutiles, grabándose una memoria. Es en nuestro campo energético donde se van guardando las memorias, no sólo las actuales sino también la de otras vidas.
El origen de la enfermedad está en un conflicto con nosotras/os mismas/os, en la falta de amor incondicional hacia nosotras/os y en la perdida de armonía con nuestra conciencia, con nuestra alma. Nosotros creamos la salud y nosotros creamos la enfermedad.
El síntoma nos señala con un lenguaje personalizado qué desequilibrio tenemos con nuestra alma. Nos dice qué sobra, qué falta, en qué nos estamos equivocando, y qué hemos de hacer para volver al estado de equilibrio llamado salud. No debemos reprimir el síntoma sino atenderlo, buscar y trabajar la causa de la enfermedad. La enfermedad es una aliada porque nos muestra que debemos revisar nuestra vida.
Es importante saber distinguir entre el origen de la enfermedad (plano de la conciencia, conflicto con nuestra alma) y el síntoma físico donde se manifiesta la enfermedad (plano corporal).
Para estar sano es necesario estar completo. Si nuestra conciencia está dividida, está incompleta, enferma. Nuestra conciencia está dividida cuando tenemos un conflicto con nosotros mismos, esto generará conflictos con otras personas y con el mundo. Es necesario admitir aquéllos aspectos de nosotros mismas/os que rechazamos porque no los reconocemos, admitir la realidad exterior que evitamos o rechazamos porque no queremos vivirlo o porque no lo aceptamos.
Todos esos aspectos es denominado por Carl Gustav Jung la sombra, es lo todo aquéllo que la conciencia del ser humano necesita incorporar para lograr su equilibrio y unidad.
Si una persona se niega a aceptar una parte de si misma, es decir su sombra, el principio rechazado se introduce en su cuerpo y se manifiesta en forma de síntoma para que no tengamos más remedio que experimentar aquello que hemos rechazado.
El cuerpo es la superficie de la conciencia y todos los procesos y cambios de ésta se manifiestan en el cuerpo en forma de síntoma. Es decir, que este desequilibrio interno de la conciencia se manifiesta en el cuerpo en forma de síntoma.
Por tanto el síntoma manifiesta físicamente lo que el hombre le falta en el alma para estar completo, para estar sano. Nuestro cuerpo no puede enfermar por sí mismo, es un espejo de nuestras ideas, de nuestros pensamientos y de nuestras creencias.
Los síntomas de nuestro cuerpo son portadores de información de un mensaje del estado del alma, de un conflicto interno, de una parte de nosotros que no tenemos integrada. Y debemos conectarnos con nuestro cuerpo para averiguar que trata de comunicarnos.
El cuerpo se convierte en el espejo del alma. Él nos muestra aquello que el alma no puede reconocer. Nos hace visible esa parte de nuestra alma que nunca descubriríamos en nosotros.
Para que se desarrolle un síntoma tengo que haber vivido un impacto emocional; a cada síntoma físico, le ha precedido un pensamiento, un sentimiento, una creencia negativa, que nos ha hecho sentirnos mal, que no podemos sobrellevar, algún asunto que hemos dejado sin resolver (asuntos inconclusos ), que puede estar relacionado con el miedo, el desamor, el resentimiento, la violencia reprimida, la inconsciencia , la irresponsabilidad…
¿Sanar o Curar?
Sanar no es lo mismo que curar, pero ambos están relacionados.
Mientras que curar se refiere a la desaparición de los síntomas físicos, sanarnos es hacernos conscientes de la parte de la sombra que el síntoma encierra y asumirla.
Para curarnos físicamente siempre es necesario sanar primero el conflicto interno con nuestra alma. Si no sanamos nuestro conflicto interno, no tratamos el origen de la enfermedad no nos curaremos físicamente.
Para superar la enfermedad hemos de comprender el mensaje de los síntomas, porque sanarse es ante todo comprenderse.
Trascender una enfermedad implica apropiarse de las pautas de pensamientos y sentimientos que se encuentran debajo de ella resolver el conflicto interno y realizar un proceso de integración de lo que antes se rechazaba.
Cuando tomamos conciencia de este conflicto y lo integramos aumenta nuestro nivel de conciencia.
Nuestro nivel de consciencia actual es igual a los aprendizajes que hemos ido integrando en esta vida y en nuestras distintas encarnaciones. Un largo caminar a través de los tiempos cuyo objetivo es nuestra evolución.

«La razón de la enfermedad es hacer que abandonemos las acciones erróneas; es el más efectivo método de armonizar nuestra personalidad con nuestra alma»
Edward Bach