Chakras y Aura
La tierra y la nueva Consciencia
Después de 2000 años aproximadamente salimos de la era de Piscis para entrar en la era de Acuario.
Los nuevos paradigmas de la ciencia nos están cambiando los programas que tenemos instalados desde hace siglos acerca de las leyes que gobiernan la tierra como por ejemplo la teoria de las Cuerdas, los campos mórficos, la geometria y la luz como tejido de la creación que subyace a todo lo creado…
Los científicos de la Nasa consiguieron grabar un sonido del interior de la tierra. Afirmaron que la tierra está viva. Ese sonido es el latido de su corazón. Como todo se vivo la tierra tiene un alma y actualmente está inmersa en un proceso de transformación y de elevación de su frecuencia vibratoria, motivo por el cual sus polos se intercambiaron. Existe en ella un sistema de chakras y de canales energéticos que se intercomunican entre sí.
La tierra también está evolucionando a un nivel de consciencia más elevado. Está pasando del tercer chakra al cuarto chakra del corazón representado por el Amor Incondicional.
Nosotros formamos parte de Gaia, y nuestra frecuencia vibratoria debe alinearse con la de la tierra, por ello necesitamos reconectarnos energéticamente con nuestra alma y elevar nuestra vibración sanando nuestras memorias actuales y de otras vidas.
La sanación energética es la medicina del siglo XXI
Es muy importante saber cómo funciona nuestra estructura energética para entender la medicina vibracional.
La visión no es newtoniana ni mecanicista es einsteniana. Einstein decia que la materia y la energia en el fondo eran lo mismo, lo que distingue a una de la otra es el grado vibratorio que tiene cada una de ellas. Mientras que la materia tiene un nivel vibratoria bajo la energia tiene una vibración mucho más elevada. O como dice actualmente Richard Gerber que la materia es energia congelada o materializada.
La visión mecanicista de nuestro cuerpo humano es muy simple y no tiene en cuenta todas las partes de que se compone el ser humano. No es holistica.
La medicina energética es integrativa.
Nuestro campo energético se compone de chakras, canales energéticos llamados nadis y aura. En estos campos de energia están todos los aspectos del ser humano, el físico, el mental y el emocional y, cuando sanamos el cuerpo energético sanamos todos lo que está dentro de él.
En nuestro campo energético se crea el patrón de la enfermedad, que luego trasciende al cuerpo físico. Si sólo tratamos el cuerpo físico cuando estamos enfermos no estamos tratando el origen de la enfermedad, sólo las consecuencias.
Cada vez más se va teniendo consciencia de que somos energia encarnados en un cuerpo físico. Por eso se van desarrollando métodos para analizar nuestro sistema energético con la finalidad de detectar los desequilibrio energéticos para prevenir las enfermedades.
Actualmente hay tecnología que mide la frecuencia vibratoria de los chakras, se le conoce como tecnología Bio-Well y fue inventada por el ruso Konstantin Korotkov profesor de física de la universidad de San Petersburgo. Ha trabajado más de 30 años en el diseño y desarrollo de la cámara electrofotónica GDV, actualmente la Bio-Well, basándose en la cámara Kirliam. Es un científico de renombre internacional por su investigación pionera en el mundo de la energia humana.
Este principio de medición está aprobado por el Ministerio de Salud de Rusia y constituye un método de ayuda para el diagnóstico de patologías.
El sistema de medición GDV está reconocido como uno de los medios más confiables para evaluar el estado de los órganos y sistemas. En menos de 20 segundos puede medir el estrés y la ansiedad de una persona.
¿Cómo lo hace?
Mediante una cámara especial se fotografÍa la electricidad de la punta de los dedos de cada mano, la máquina la transforma en imágenes electrofotónicas, porque en realidad somos un campo de luz.
Esta información se pasa al ordenador y éste, clasifica los campos eléctricos realizando un diagnóstico energético de cada uno de los órganos, consiguiendo realizar una lectura general de todo el organismo. Cada órgano vibra en una determinada frecuencia y cuando ésta vibración se altera es cuando aparecen las enfermedades. También es indicativo es estado de los chakras pues cuando éstos no giran adecuadamente, es cuando se producen las enfermedades.
Estudios
Se hizo un estudio pionero en los años 80 de contacto terapeútico.
Se sometió a prueba una técnica de curación. El practicante colocó sus sobre el paciente para equilibrar sus chakras. Se utilizó un dispositivo cuántico superconductor de interferencia en la facultad de medicina de Denver de la universidad de Colorado, y se descubrió un enorme campo biomagnético pulsante, que emanaba de las manos del terapeuta. Las pulsaciones biomagnéticas de las manos recorrían toda la gama de frecuencias terapéuticas estimulando la sanación en distintas partes del cuerpo.
Muchas personas están teniendo muchos beneficios al equilibrar sus chakras. Saber donde se producen estancamientos de energia, y equilibrarlos nos ayuda a prevenir la aparición de enfermedades .
Un sistema de chakras en equilibrio es la mejor fuente de salud mental, emocional y física.
¿Qué son los chakras?
Las antiguas culturas describieron en el cuerpo una serie de centros o vórtices de energía que emiten, reciben y transforman información y que llamaron chakras, que en sánscrito significa rueda, circulo, movimiento y que tienen relación con nuestros niveles de conciencia.
Se las han descrito como flores de loto y cada una de ellas tiene un número de pétalos diferente, cada uno de estos pétalos se corresponde con un aspecto de nuestra personalidad.
Se reconoce la existencia de 7 chakras mayores o principales, 21 chakras menores y otros más pequeños subchakras.
Los 7 chakras principales estan alineados en la columna vertebral y conectados desde su raíz por el nadi principal llamado Sushuna hasta la corona, generando los patrones de la capa áurica. Gira por la intersección de dos corrientes básicas una que baja y otra que sube Ida y Pingala. Su fluir entre los chakras los hace girar como engranajes.
Controlan la circulación del prana. Cada uno de los chakras se corresponde a un nivel de consciencia. Los 7 chakras juntos son una fórmula para la plenitud y una plantilla para la transformación.
Cada uno de estos chakras está conectado a una glándula, a una serie de órganos y a un plexo nervioso. Activan el sistema endocrino y el sistema nervioso.
Aparte de estos 7 chakras tenemos más chakras por encima y por debajo de nuestro cuerpo físico, son los llamados chakras etéricos. El chakra cero que está justo debajo y que nos conecta con nuestra madre tierra y el chakra octavo llamado Estrella del Alma que está por encima de nuestra coronilla y que nos conecta con el cosmos. Estos dos chakras se conectan entre ellos directamente. Actualmente se han descrito muchos más chakras porque a medida que vamos evolucionando en consciencia vamos ampliando nuestro campo energético.
Los chakras son lugares de almacenamiento de energia vital y cada uno tiene un color y una frecuencia diferente. Toda frecuencia lleva información y su propia conciencia individual, tiene sus propias glándulas, sus propias hormonas y su propia química. Son como pequeños cerebros individuales.
Todos los chakras están conectados al sistema nervioso autónomo que forma parte del cerebro limbico cuya función es cuidar la armonia del cuerpo humano.
Junto a estos chackras están los canales de energia o nadis que tenemos por todo nuestro cuerpo. Cuando los nadis se cruzan se crean torbellinos de energia llamados en sánscrito chakras. La tradición india dice que tenemos 72.000 nadis. Según la Medicina China hay 400 puntos de acupuntura y 14 canales energéticos, que unidos, realizan un sólo recorrido energético por todo el cuerpo que tarda unos 27 minutos.
Estos chakras están conectados al campo energético humano. El campo energético humano es una manifestación de la energia universal y está íntimamente vinculada con la vida humana, se la denomina Aura.
Se le ha denominado Aura y ha sido descrita como un campo luminoso que rodea el cuerpo físico y penetra en él emitiendo su propia radiación.
Este campo energético está constituido de materia cuyas características de frecuencias difieren a las de nuestro cuerpo físico, es decir que la diferencia entre la materia física y la etérica es sólo cuestión de frecuencia.
El aura se divide en varios cuerpos sutiles que se interpenetran y rodean mutuamente en capas sucesivas. Cada capa tiene un nivel de vibración diferente, penetra y atraviesa por completo todas las situadas debajo, incluyendo el cuerpo físico. Tenemos siete cuerpos, los cuales ocupan el mismo espacio simultáneamente, cada uno extendiéndose más alla del último. En la física se reconoce el principio de que las energías de distintas frecuencias pueden coexistir en el mismo espacio sin que se produzcan interacciones destructivas entre ellas.
Cada una de estas frecuencias tiene un color diferente. Nuestra aura está en constante cambio. Su color cambia con nuestras emociones, sentimientos y pensamientos.
Un aura de colores brillantes denota vitalidad y un cuerpo sano mientras que los colores grises u oscuros manifiestan estrés, angustia, tristeza, enfermedad. Nuestras auras interactúan y se mezclan con otras auras intercambiando energia. Si irradiamos pensamientos de amor hacia otras personas éstas se llenaran de amor y viceversa. A pesar de los cambios de color que tenemos a lo largo del dia hay un color que más se repite y éste será nuestro color básico, y hablará de nuestras cualidades positivas y negativas.
Cada alma encarnada en la tierra tiene por tanto 7 cuerpos sutiles o capas que contienen toda su información energética.
Estos 7 cuerpos los podemos dividir en tres bloques.
El primer bloque constituido por las tres capas aurales inferiores que están conectadas con el mundo físico.
La cuarta capa que enlaza los cuerpos sutiles inferiores con los cuerpos aurales superiores, actúa como un puente entre los dos bloques.
Y las tres capas áuricas superiores metabolizan las energías que guardan relación con el mundo espiritual. Se han asociado los tres chakras superiores con el funcionamiento físico, emocional y mental del ser humano en su dimensión espiritual.
Las 7 capas del aura son:
1-Cuerpo etérico o etéreo es la primera capa. Su composición se basa en minúsculas líneas de energia a modo de trama luminosa y deslumbrante, matriz energética sobre la que se forma y soporta la materia física. Tiene idéntica estructura a la del cuerpo fisco, incluyendo las partes anatómicas y todos los órganos. En ella se establece la matriz para el crecimiento de las células. Es decir que los tejidos físicos existen gracias a este campo vital que los respalda. El cuerpo físico es una proyección de este cuerpo etérico.
Se extiende desde 1,25 cm hasta 5 cm más allá del cuerpo físico y se conoce su frecuencia vibratoria a modo de palpitaciones o pulsaciones unos 15-20 cm por minuto. Existe en este cuerpo etérico un sistema de canales 24 pares de meridianos en Acupuntura o 72.000 nadis en Ayurveda por donde fluye la circulación energética de materia sutil (Chi, Prana) que nutre todo nuestro cuerpo intercambiando información energética entre el cuerpo fisico y el etérico.
Muchos indicios apuntan a que existe una plantilla holográfica de energia en conexión con el cuerpo físico. Es un mapa de energía etérica que contiene informaciones que orienta el crecimiento celular de la estructura física del cuerpo humano. Este cuerpo etérico es el que puede hacer reproducir al hígado cuando se ha sometido a cirugía y se ha tenido que cortar un trozo que estaba degenerado.
El cuerpo físico se haya interconectado con el cuerpo etéreo, y además depende de él a tal punto que no puede existir sin él, ya que caería en la desorganización celular, y si el cuerpo etéreo sufre alteración, no tardará en manifestarse la dolencia en el físico.
Las enfermedades tienen su origen en el etéreo y más tarde se manifiestan como patología en el cuerpo físico. Este cuerpo se proyecta fuera del cuerpo por medio de los viajes astrales transportándonos en el tiempo y en el espacio. Este cuerpo etérico se conecta con el primer chakra base o raíz Muladhara.
2-Cuerpo emocional es el segundo cuerpo aural y está asociado a los sentimientos y emociones. Su estructura es más fluida que el etéreo y se extiende desde 2,5 cm a 7,5 cm del cuerpo. El cuerpo emocional penetra en los otros cuerpos más densos a los que envuelve. Este cuerpo contiene todos los colores del arcoíris.
Este cuerpo nos proporciona la probabilidad de percibir emocionalmente por resonancia las fuerzas emocionales que permite conectarnos con nuestro inconsciente y hacer vibrar nuestra alma con las emociones.
Este cuerpo nos proporciona la capacidad de experimentar y procesar emociones como el Amor, la alegría, el miedo, la tristeza. Según la emoción por la que transitemos tendremos un nivel vibratorio alto o bajo. Por ejemplo la onda vibratoria del patrón del amor es corta, rápida y de alta frecuencia, mientras que la onda vibratoria del patrón del miedo es larga, lenta y de baja frecuencia. El chakra principal que rige el cuerpo emocional es el Chakra segundo sacro o Svadhistana.
3-Cuerpo mental es la tercera capa de nuestro cuerpo energético. Se extiende desde 7,5 cm hasta 60 cm de nuestro cuerpo y está compuesto por sustancias más finas todavía que están relacionadas con los pensamientos y los procesos mentales.
Nos dota de la capacidad de razonar, analizar, deducir. Contiene la estructura de nuestras ideas. El sistema de creencias y patrones adquiridos a lo largo de nuestra vida. Por resonancia las fuerzas pensamiento nos permite comprender nuestra interacción con el universo y cocrear.
Tiene una tonalidad amarilla aunque también hay otros colores que se superponen del cuerpo emocional. El color representa la emoción de la persona relacionada con la forma de pensamiento. Cuanto más clara y definida sea la idea más clara y definida será la forma de pensamiento relacionada con dicha idea. El chakra principal que rige el cuerpo mental es el tercer chakra i plexo solar, Manipura.
4-Cuerpo causal es la cuarta capa, es amorfa y está compuesta por nubes de colores más bellas que las del cuerpo emocional. Este cuerpo se extiende desde unos 15 a 30 cm del cuerpo, suele tener el mismo grupo de colores, pero suelen estar teñidos de la luz rosada del amor.
La cuarta capa áurica está asociada al chakra corazón centro del Amor, y es el puente de unión entre las tres capas aurales del plano inferior y las tres capas aurales del plano superior del ser humano. Es la puerta por la que podemos penetrar en otros estados de realidad.
Se han realizado estudios espirituales y el corazón posee un fuego purificador y sanador que transforma las energías cuando pasa de un plano a otro. Cuando las energías físicas inferiores pasan por el chakra corazón se transforman en energías espirituales superiores y viceversa. Es decir que cuando la energia pasa por el corazón se transforma porque la energia del amor es la que tiene mayor frecuencia vibratoria y todo lo transmuta y lo sana. En el corazón reside la sabiduría humana, la voluntad y los deseos más profundos del ser interior.
5-La quinta capa o cuerpo atmico es la primera capa del plano superior y se corresponde con nuestro cuerpo etérico en el plano espiritual. Se extiende unos 45 cm hasta unos 60 cm del cuerpo. Tiene una forma ovalada azul cobalto. Del cuerpo atmico viene la palabra alma aunque no se encuentre aquí físicamente.
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Esta capa es nuestro cuerpo de luz, es el yo superior. Es como si tuviéramos aqui el registro akásico único, nuestra estantería de memorias como una biblioteca de memorias integradas. El alma es un almacén de experiencias. Crece, adquiere sabiduria y se hace cada vez más luminosa a medida que va integrando experiencias: va creciendo en consciencia.
Nuestra conciencia va aumentando a medida que vamos integrando experiencias. Cuando volvamos a vivir la misma situación reaccionaremos de diferente forma porque ya hemos integrado ese aprendizaje. En eso consiste la evolución de la consciencia en aprender de cada experiencia vivida. En esta capa está el verdadero ser en evolución o involución, y de nuestras decisiones y acciones dependerá que avancemos o retrocedamos. El alma es nuestro verdadero ser en evolución. El chakra correspondiente al cuerpo atmico es el 5 chakra garganta o Vishudha.
6-El sexto cuerpo cristico o celestial se corresponde con el cuerpo emocional pero en una octava superior, es decir en plano espiritual. Su tamaño se extiende de 60 a 85 cm más allá del físico y su apariencia cromática se percibe como una luz de tonos suaves o difuminados.
A través de este nivel podemos experimentar el estado de éxtasis o catarsis espiritual o “Satori” para los orientales. Al elevar nuestro estado de conciencia a este nivel del aura conectamos con el sentimiento de unidad sintiendo que todo lo que existe esta creado con amor.
El amor incondicional fluye cuando existe una conexión entre el chakra corazón y el chakra cristico. Se corresponde con el sexto chakra Tercer ojo o Ajna. Cristico viene de cristal. Somos cuarzo y a medida que nuestra alma va creciendo se convierte en diamante, este es el despertar en sutileza y pureza.
7-el séptimo cuerpo es el búdico o ceterico y se corresponde con el tercer nivel mental del cuerpo espiritual o ser superior del ser humano. Abarca desde los 75 hasta los 110 cm aproximadamente más allá del cuerpo físico. Constituye una plantilla ovoide en la que se conforman todos los cuerpos aurales del ser. Su morfología es estructurada y precisa y se compone de diminutos hilos luminosos de tonalidades doradas y plateadas.
Es la mente lúcida. La capacidad de discernir. Distinguir la luz de la oscuridad. Aquí está la inteligencia. Su frecuencia vibratoria es muy rápida y de ondas cortas. Es el nivel más fuerte y elástico del campo aural. En este cuerpo se contiene el plan de vida y es el último nivel directamente relacionado con la encarnación.
Este patrón dorado contiene la corriente de fuerza que recorre arriba y abajo la espina dorsal como una corriente de fuerza que nutre todo el cuerpo. Es la llamada Kundalini. Arrastra la energia a través de las raíces de cada uno de los chakras y conecta las energías atravesándolos y enlazándolos. Esta principal corriente vertical induce otras corrientes en ángulo recto respecto de la primera para formar serpentinas doradas que se extienden directamente al exterior del cuerpo. Estas a su vez inducen a otras que rodean el campo, de manera que todo el campo aural y todos los niveles situados por debajo se hallan rodeados y sostenidos dentro de esa red parecido a un huevo, llamado huevo cósmico. Se corresponde con el séptimo chakra Corona o Sahasrara
«En lo que piensas te conviertes.
Lo que sientes lo atraes.
Lo que imaginas lo creas»
Buda